HASTA LOS NIÑOS SON POSEÍDOS Y/O CORROMPIDOS EN LOS CARNAVALES - AQUELARRES



HASTA LOS NIÑOS SON POSEÍDOS Y/O CORROMPIDOS EN LOS CARNAVALES = AQUELARRES


 Aparecen danzando niños, están orgullosos de ser como los grandes y, tal orgullo, los coloca en las garras de los demonios. Se esfuerzan en ser como grandes, es deseo de ser por sí mismos, copian e imitan lo que es malo.

 Mientras danzan, (A algunos gustan o llaman la atención por la curiosidad), comienzan a aparecer pequeños demonios desde la oscuridad que circunda el lugar del ritual satánico(=carnaval). Son duendes, gnomos y similares, incluso se hacen adorar como extraterrestres, pero, se trata de arcángeles caídos, la sexta categoría de espíritus infernales.

 De entre los demonios, éstos son los mas sanguinarios, porque son los del vicio de la envidia, son resentidos, orgullosos, perversos, malditos y sumamente viciosos, podridos, son como sapos y ranas.

 Entran por la derecha de las almas mientras giran y danzan infernalmente, las hacen girar de derecha a izquierda, luego, parándolas en seco, las hacen girar al revés, y al instante siguiente salen, dejándolas como trompos dando vuelta totalmente desaforadas, corruptas, desenfrenadas, descontroladas.

 En el instante que tales demonios toman las almas de los niños que danzan logran corromperlos y en ese momento consiguen lo que les llevaría años de trabajo diario de la vida normal en el mundo; los destruyen psíquicamente, los exaltan y vuelven resentidos, asquerosamente soberbios, odiosos, caprichosos, orgullosos, vengativos, venenosos, astutos y perversos.

 Después de deformarlos asquerosamente, otro demonio mas grande, tal vez de la categoría anterior, los reúne y los forma a un costado, los prepara como a un coro y les enseña un cántico, el que las almas pequeñas en edad y tamaño, mas no en vicios y corrupciones, repiten orgullosas. Es como un grito de guerra, se las adoctrina como a las juventudes los partidos totalitarios de izquierda o derecha que les lavan el cerebro ya desde pequeños.

 ‘Non serviam’, cantan a coro y delante de ellos aparece satanás disfrutando de ese coro, como excitándose con semejante asquerosidad de corrupción infantil. Tales palabras en latín, son el grito de rebeldía con el que satanás se opuso a Dios y lo desafió, significan, ‘no serviré’, son el grito del orgullo desaforado, desenfrenado, resentido y caprichoso que quiere ser como Dios y aun mas que Él.

 Esas mismas palabras son las que expresan el miedo de este vicio-espíritu, lo que le da origen, un no querer servir, obedecer lleno de orgullo miedo, preocupación por sí que parece que se defiende y protege, pero, que es un instinto animal lleno de rabia, odio, furia y resentimiento. Es rencoroso como el anterior, pero, resentido y despiadado quiere venganza, hacer padecer, destruir, arruinar, romper y corromper.

 Es un espíritu que siempre reclama igualdad, por ello fomenta todos esos movimientos de corrupción internacional que claman por que sean aceptados como iguales lo que no son iguales o que, clamando justicia, quieren imponer la injusticia como justicia.

 Detrás de eso, los demonios de esta categoría, con su odio, rabia, furia, persiguen es destruir todo, porque quieren igualar para abajo, rebajar lo que es superior y distinto, solo porque ellos están resentidos y desesperados en ser tenidos iguales a los humanos e iguales a los ángeles, dado que dicen que siguen siendo ángeles.

 El ejemplo bíblico es el endemoniado de gerasa, poseído por una legión y del que se puede leer en mas detalle en la obra de María Valtorta.

 Son los que provocan guerras, divisiones, peleas, tanto en las relaciones familiares, como conyugales, amistades, etc., también a nivel de naciones, pueblos, regiones, etc., porque endurecen en los caprichos, siembran resentimiento y provocan orgullo, una satisfacción convencida de los propios delirios que clama aceptación, que pide igualdad y que quiere implantar la venganza como justicia.


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