ANÁLISIS DE SITUACIÓN Y TOMA DE DECISIONES. VERDADERO PODER, VERDADERA LIBERTAD



ANÁLISIS DE SITUACIÓN Y TOMA DE DECISIONES. VERDADERO PODER, VERDADERA LIBERTAD


1.- Conocimiento y voluntad

2.- Víbora y paloma

3.- Miedo-instinto de conservación

4.- Cuerpo, alma y espíritu

5.- “Habitación 1-0-1”


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1.- Conocimiento y voluntad


 Las personas no solo requieren, sino que necesitan profesionales debidamente formados, integralmente aptos para desarrollar la profesión, que no es mas que una muy acabada vocación de servicio que se hace por amor a Dios y a la Patria.

 La mente y el corazón deben ir juntos, el conocimiento y la voluntad son dos partes de un mismo todo, por ello es necesario formarse intelectualmente por un lado, y por el otro, espiritual y moralmente desarrollando la buena voluntad propia de una persona verdaderamente madura.

 Al conocimiento que otorga aptitud profesional, es necesario anexarle otra mano, otro pie, otro ojo, y es una formación espiritual y moral que otorgue aptitud personal, que produzca una maduración que posibilite utilizar la aptitud profesional.

 Una persona que no ha madurado, utiliza sus capacidades para perjudicarse a sí y a otros porque es ególatra, viciosa, ambiciosa, simplemente porque es un abismo, se encuentra vacía-desolada y pretende saciarse-conformarse sin lograrlo nunca y no haciendo otra cosa mas que generar vicios-deformaciones.

 A la formación intelectual hay que anexar la formación de la voluntad, la debida y necesaria maduración-evolución-progreso.
 Recordar el viejo dicho, con la misma espada un héroe salva  su patria y un delincuente mata.

 Con solo conocimiento y sin buena voluntad, la persona se vuelve peligrosa para sí y terceros. El conocimiento solo no es suficiente.


2.- Víbora y paloma


 Desarrollando y/o adquiriendo una capacidad o aptitud, es sumamente necesario conservar la virtud de la Humildad.

 Una persona que tiene una aptitud y no es verdaderamente humilde, se convierte en víbora, se arrastra buscando sacar ventaja, se enrosca, envuelve-engaña a otras y se alza para demandar atención-aceptación-reconocimiento.

 Es sabido que ciencia sin caridad degenera en envidia, o sea, resentimiento. La persona que se hunde-encierra-abisma en sí, es una víbora que escupe veneno.

 Se vuelve muerta interiormente, genera veneno, existe por y para las venganzas personales que consiste en hacerse ver-adorar-reconocer-amar-aceptar.

 Permanece en el miedo, encerrada en el círculo vicioso autodestructivo se dedica a buscar la falsa seguridad de prevalecer, reinar, imperar e imponerse.

 Recurre a la violencia, se vuelve astuta, perversa, siempre desconfía, y en el abismo de su miedo y preocupación, siempre ve lo que no existe, se imagina que todos se encuentran en contra de ella, cuando la verdad es al revés, ella esta en contra de todos.

 Se vuelve miserable, desamorada, caprichosa, odiosa, resentida. Se deteriora-degenera, se estropea, solo existe para imponerse-prevalecer-ganar, y al final, ya no le importa ni como ni en que, todo es ganar-prevalecer, imponerse, reinar.

 Debe vencer el miedo, dejar de hundirse-encerrarse en sí, dejar de abismarse en su ego, salir de sí, romper el manto de neblinas tras el que ve la realidad oscureciéndola solo para atemorizarse y encerarse mas en su nada miserable a padecer, odiar, generar veneno.

 Debe ir al origen de su mal, ver donde es que sufrió o temió padecer, donde comenzó a hundirse-encerrarse en sí, donde es que se volvió miedosa, desconfiada, desamorada y caprichosa. Porque cree que ganando, construye seguridad, y al final, se dedica a obtener poder, ganar, prevalecer y no ve que se vuelve caprichosa desamorada y se autodestruye.

 Paloma es la persona sencilla que vence el miedo, que deja de pensar en sí, deja de preocuparse por sí y deja de ocuparse de sí. Es la persona que hace lo que es debido, su vocación, aquello para lo que ha nacido y venido al mundo, y alza vuelo en medio de las tinieblas de su miseria resucitando, comenzando una nueva vida.


3.- Miedo-instinto de conservación


 La parte básica, subdesarrollada y mas baja de la persona es el instinto, la parte animal.

 Todos la tenemos y es natural, no es algo malo, lo malo es no desarrollar la parte alta y dedicar el tiempo a cultivar esta parte instintiva volviéndose bestial, deforme e insaciable.

 El instinto nos lleva a lo básico, es irracional, tiende a la conservación, de ahí que se manifieste como deseo de alimento, descanso, reproducción, etc., o sea, lo básico.

 El tiempo corre y si no desarrollamos lo alto, moral-intelectual y lo mas alto que es lo espiritual, acabamos hundidos-perdidos-abismados en lo básico-instintivo, nos perdemos en el barro, la miseria, nos revolcamos en el chiquero corrompiéndonos.

 El miedo es instinto de conservación, genera cierta prudencia, pero, si asume el control, puede degenerar en violencia, ocultamiento, huida, abismarse en sí, encerrarse en los caprichos.

 El miedo reina-domina-impera, adopta decisiones, elige, dispone lo que se hace y lo que no. Es un velo gris tras el que se ve la realidad deformándola, desconfiando instintivamente de todo y de todos.

 Incluso ve lo que no existe, teme lo que no es, intuye lo que puede ser y solo augura desgracias porque en el fondo es miedo-preocupación y no ve ni puede ver algo bueno.

 Forma un cerco, coraza, muralla en derredor que parece fortaleza o defensa, parece protección, pero es sepulcro en el que el alma se ahoga, no crece y deforma.

 Hay que vencer el cerco-muralla, dejar de vivir o pretender existir por y par así, dejar de buscar la falsa seguridad de querer reinar-imperar, porque esa voluntad miedosa-caprichosa es la misma cuerda que nos ahorca.

 Los otros no son enemigos, no son contrarios a los que vencer-dominar-someter, son iguales con los que convivir.

 Buscar la causa de los miedos, de la preocupación por sí, vencer la desconfianza, dedicarse a fortalecer la buena voluntad haciendo lo que es debido, respondiendo a la vocación personal al servicio de Dios, la Patria, el prójimo.


4.- Cuerpo, alma y espíritu


Estamos formados por cuerpo, alma y espíritu. El cuerpo es la parte material, el alma es de naturaleza espiritual pero se apega a lo material o corporal haciendo de lazo, intermedio y puente. El espíritu es totalmente espiritual.

 El alma se relaciona con la mente. El espíritu se relaciona con el corazón. El alma es racional, el espíritu es sensible.

 Todo tiene que ir creciendo, evolucionando, madurando. Si el cuerpo no crece, se atrofia y deforma, lo mismo sucede con el alma y con el espíritu.

 El cuerpo hay que alimentarlo y ejercitarlo. Lo mismo sucede con el alma y el espíritu. El alma se alimenta con conocimiento, con ciencia y se ejercita en la práctica de virtudes. El espíritu se alimenta de amor, se nutre de Dios y se ejercita obedeciendo a Dios, amándolo a Él.

Todo debe ser cuidado, nutrido, cultivado, pero solo se dedican al cuerpo dejando de lado el alma y anulando completamente el espíritu. La realidad es al revés, deben cultivar el espíritu, hacerlo crecer y fructificar, ahí también nutrirán el alma y la ejercitarán y lo mismo será para el cuerpo.

 Algunas personas son muy humanas y por ello muy racionales, no son malas si están bien intencionadas y se esfuerzan, pero sí limitadas porque, por mas virtuosas que sean, son solo humanas y no realmente espirituales. Para llegar a ser espirituales verdaderamente, tienen que desarrollar el espíritu, amar-obedecer a Dios. Al no desarrollar el espíritu termina siendo orgullosas, ególatras y limitadamente virtuosas. Estas almas no llegan a ser vivientes, no viven, son como las demás, tal vez algo mas virtuosas o con menos vicios, pero no dejan de ser solamente humanas, no llegan a espirituales.

1.- El alma esta en el cuerpo, y en derredor de éste, es como su vestido o piel espiritual, pero, un alma enferma, viciosa, corrupta y desamorada, se auto consume, estropea, pudre, es como una piel leprosa, abandona en parte al cuerpo porque se encuentra en proceso de descomposición, autodestrucción.

 El alma impregna el cuerpo, lo llena, no solo lo vitaliza, sino que atraviesa lo corporal-material con su esencia espiritual impregnándolo de esta manera de vida. Donde el alma se retira porque se reduce y no llega a cubrir al cuerpo, se produce una enfermedad, porque la muerte que hay en el alma, llega al cuerpo que deja de estar protegido y asistido por el alma, deja de estar vitalizado por ésta en esa área.

2.- El espíritu es para el alma, lo que el alma es para el cuerpo, es decir, recubre al alma a la vez que se halla dentro de ella, porque la impregna con su presencia, la llena.

 Un espíritu que es impuro, es un abismo, por lo tanto, en vez de dotar de vida al alma, se la consume, succiona, así es que la corroe, corrompe, la deja como con pozos que son los abismos donde el espíritu corrupto succiona. El alma que padece un espíritu sucio, corrupto, impuro, succionador, padece muerte, porque el espíritu que tiene adentro y en derredor, donde se halla contenida, la esta devorando-consumiendo, y luego, ésta alma atormentada, atormenta al cuerpo y lo enferma.

 El espíritu debería ser puro, esencialmente amor, pero, como no queremos amar, sino ser amados, se vuelve impuro, enfermizo, muerto y matador, comienza a robar al alma, le quita vitalidad dejándola vacía, enferma, viciosa, corrupta, y ésta, hace lo mismo con el cuerpo.

 Si aceptamos la Voluntad de Dios y nos entregamos a Ella, se genera un espíritu de amor, verdadera voluntad de amar y es como el cabo que une la fruta al Árbol, es por donde recibimos Amor-Vida-Espíritu de Dios, de manera que tenemos Vida Eterna en el mundo, Dios Vive-Permanece en nosotros, y nosotros en Él. Si renegamos de la Voluntad de Dios, se corta el cabo, entonces el fruto se cae a tierra, se golpea, comienza a pudrirse, y se expone a bichos y bestias, a enemigos interiores y exteriores para acabar desapareciendo, convirtiéndose, reduciéndose a nada.

3.- Lo que ocurre con una persona en particular, ocurre con el conjunto de éstas, así es que, si consideramos un país, el cuerpo esta formado por la población y el territorio, el alma por la organización estatal, y el espíritu por la nación.

 La nación le da vida al estado, y éste al territorio y a la población, por ello, si la nación es corrupta, el estado pasa a ser corrupto, y luego se corrompe la tierra, queda maldita, desolada, sin-Dios, se convierte en una región habitada por demonios, expuesta a sectas, mafias, y a todo tipo de delincuencia, tanto común como organizada, así como a todo tipo de tráfico ilegal, como armas, drogas, personas, órganos, etc.

 Una nación corrupta tiene un estado corrupto y acaba por corromperse por completo, se pierde, desmembra, es decir, se divide, se convierte en sectas o se sectoriza, se divide en partidos, se llega a convertir verdaderamente en ‘tierra de nadie’, donde asolan el hambre, las pestes y la guerra, es decir, aquello que solo puede prevalecer donde hay vacío y desolación, ausencia de Dios, olvido de Él, reniego de Su Voluntad.

 Así como la corrupción espiritual de una persona se contagia a otra, porque es como una mancha negra, o como enfermedad contagiosa, la corrupción de una nación, también se impone y contagia a otra, de esta manera es que una nación muerta, corrupta, maldita, desamorada, contamina, enferma y mata a otra, la arrastra a la corrupción.

 Notar las mafias como se instalan pasando de una nación a otra, contagiando su podredumbre y maldad, matando, robando, saqueando, efectuando una verdadera depredación de recursos, bienes, almas, etc.

 También hay naciones muertas, que han renegado de Dios y se han vuelto adoradoras del dinero, que se desesperan por acumularlo enfermizamente, éstas se infiltran en el territorio de otras naciones y las controlan-poseen como los espíritus impuros poseen a los cuerpos de quienes se hallan de paso por el mundo.

 Tanto satanás como sus demonios, pueden poseer un cuerpo sometiendo al alma, convirtiéndose así en ocupantes ilegales, ‘okupas’, que le roban vida, quitan vitalidad al alma y la atormentan, la castigan, hacen padecer a la vez que la devoran como pirañas.

 Otra cosa que pueden hacer es colgarse-adherirse a las almas sin poseer el cuerpo, lo que es como asociarse, formar una mafia, una asociación ilícita para pecar, para rebelarse contra Dios y oponerse a Él. Esto es sutil, oculto, disimulado, incluso las almas mas hipócritas y corruptas son las que mas se esfuerzan por aparentar perfección en religión, como ocurría con fariseos, maestros de la ley, saduceos, escribas, etc., en el tiempo del Primer Paso del Señor por el mundo.

 Esas dos acciones de satanás y sus demonios, también las hacen naciones corruptas, muertas, sin espíritu de vida, que adoran a satanás, al oro, al becerro de oro, que se excitan por el dinero y deliran por el poder, pues pueden llegar a meterse en territorios y apoderarse de éstos mediante operaciones mafiosas, corruptas y perversas, convirtiéndose en poderosas según el mundo.

 También pueden ejercer un poder o control oculto, desde las sombras, asociándose ilícitamente, infiltrándose en el estado, etc., desviándolo, corrompiéndolo y sumergiéndolo en la corrupción material y moral, que es el signo evidente de la corrupción espiritual.


5.- Habitación 1-0-1


 Lo queramos o no, nos guste o no, la verdad es que vamos a encontrarnos ante una situación sumamente dolorosa, difícil y desagradable.

 Es inevitable, este momento llega a todos en la vida y es un paso necesario en la maduración-crecimiento.

 Es lo que e llama ‘tormenta perfecta’, son todos los males juntos y a la vez, o en cadena sucediéndose uno tras otro sin reposo ni de día ni de noche. Un golpe tras otro, un hachazo tras otro que nos hace caer.

 Y cuando creemos que no puede ser peor, llega la estocada final. Es lo peor de lo peor, lo único que no queremos, aquello de lo que queremos huir, pagaríamos por evitarlo como fuera.

 Es inevitable, irremediable, llega y llega en el peor momento. Nos sofrene sin fuerza, sin voluntad, sin ganas de nada, aun con mala voluntad, cuando estamos medio perdidos por los golpes de la vida.

 G. Orwell llama a esto “Habitación 1-0-1”, en su novela distópica “1984”.

 Considerar que nos encontramos frente a frente con aquello que es lo peor de lo peor. También sucede en el peor momento y vemos que no tenemos fuerza, capacidad alguna de hacer frente.

 Es un sufrimiento grande, hay miedo-pánico-espanto. Es el vacío absoluto, solo hay desolación y un velo de muerte nos envuelve sutilmente, pero aprieta, ahoga, sofoca y atormenta, castiga como cilicio, desgarra como río de arena.

 Al factor estresante que viene atormentando, se añade un factor detonante que toca un punto neurálgico de nuestra vida y nos desestabiliza por completo, llega el tropiezo y no hay forma de ponerse de pie. Es mas, ni queremos.

 Prevalece la mala voluntad, sale a la luz lo mas bajo, malo y oculto, la bestia que tenemos adentro, aquello que no vemos ni queremos ver, incluso lo que ni creemos que somos.

 ¿Por qué sucede?, simplemente porque tenemos delante de nosotros algo que resolver. También sucede para crecer, superar límites, es como una purificación espiritual, es maduración, crecimiento, para romper el cerco.

 ¿Qué hacer?, no se puede hacer nada, solo padecer. Es espantoso. Acá hay que librar un durísimo combate espiritual, hacer el esfuerzo de vencerse a sí para no llegar a ser peor.

 Hay que permitir que el orgullo se derrumbe, tal vez corregir un poco el rumbo y esperar que termine la tormenta.

 Al pasar el temporal habremos perdido algo o mucho, pero saldremos fortalecidos por el esfuerzo de una experiencia única de crecimiento, maduración, alumbramiento a una nueva vida.



Dr. Jorge Benjamín Lojo.

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